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¿Qué es la chatarra y cómo se recicla o reutiliza?

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¿Acumulando basura año tras año en tu casa? ¿Ya no sabes qué hacer con esos esqueletos oxidados de carros viejos en tu estacionamiento? ¿Cansado de tu auto chatarra?

Chatarra es todo aquel material proveniente de un objeto viejo inútil que no nos brinda ninguna utilidad o provecho. También constituye un elemento residual que ha sido procesado de una manera irregular o inapropiada.

Generalmente, la chatarra está conformada principalmente aleaciones de metal de hierro para la producción de acero, objetos inservibles como maquinarias, equipos usados que pueden ser reciclados y a su vez transformados en piezas valiosas y útiles.

Los depósitos de chatarra con servicio de auto reciclaje cuentan con personal especializado dedicados al negocio de la chatarra.

Estas instalaciones almacenan, clasifican y reciclan la chatarra para su posterior comercialización.

Los desechos están compuestos por diversos elementos y sus volúmenes varían según el lugar, debido al avance tecnológico y el desarrollo a nivel industrial.

Algunos elementos presentes en la chatarra tienen un costo económico y pueden ser sometidos a procesos de reciclaje una vez que ha sido recuperado y aplicado el tratamiento correctamente.

En la mayoría de los casos el concepto de chatarra es algo subjetivo, puesto que lo que para unos representa una basura para otros es objeto de rentabilidad, es decir lo que para unos tiene valor para otros quizás no, pero en general y a nivel mundial se ha podido confirmar que la chatarra bien utilizada y aprovechada constituye un recurso valioso.

Residuos: Conozca sus tipos

  • Residuos caseros
  • Residuos agropecuarios
  • Residuos industriales
  • Residuos nucleares
  • Residuos de la compresión o demolición
  • Residuos tóxicos
  • Residuos eléctricos y electrónicos
  • Residuos quirúrgicos o médicos

La chatarra corresponde a un producto final no primario y se denomina así porque ya no tiene la misma utilidad para la cual fue concebida, producida  transformada o consumida y del que ya la persona está inclinada a deshacerse.

No obstante, una vez que se ha iniciado la producción, se pueden obtener residuos en procesos relacionados con la transformación de la materia prima bien sea  en su producto medio o final o simplemente por el consumo de productos finales y otras actividades propias del ser humano.

Chatarra: ¿Reciclar o contaminar?

La chatarra es un agente contaminante y tiene un costo ambiental, dado que cuando se acumula atrae insectos, roedores los cuales a su vez acumulan parásitos gastrointestinales y en consecuencia enfermedades, plagas, epidemias, pandemias entre otros… que pueden afectar la salud del ser humano

Por otra parte la quema o fundiciones mal realizadas de la chatarra pueden causar enfermedades crónicas y mortales en las personas incluyendo el cáncer, por causa de agentes tóxicos que perjudican la salud de los individuos.

Asimismo, la acumulación de chatarra indiscriminada puede ocasionar derrames de líquidos y fluidos capaces de llegar a las aguas superficiales,  las aguas del mar, aguas subterráneas provocando afectaciones en el suelo y a su vez en el aire generando mayores problemas a las personas en zonas circunvecinas.

¿Cómo se clasifica la chatarra?

Como se ha tratado en líneas anteriores, la chatarra es tratada como desecho compuesto de sustancias fundamentalmente el hierro proveniente de otros objetos, máquinas o aparatos que ya no tienen ningún tipo de utilidad, pero que sí pueden ser reciclados.

Muchos autores se han preocupado por establecer una clasificación de la chatarra según diversos factores. A continuación se alistan los tipos de chatarra tomando en consideración la presencia del mineral de hierro.

  • Chatarra de metales ferrosos: Es la chatarra u objeto en el que predomina el metal hierro entres sus componentes.
  • Chatarra de metales no ferrosos: Se refiere a objetos en desuso cuyos agregados incluyen gran contenido de residuos de aluminio, cobre magnesio plomo níquel zinc estaño entre otros…

 La chatarra viene procedente de tres grandes rubros a nivel mundial los cuales son de suma importancia en todo lo que concierne a los procesos de reciclaje.

  • Particular: Se origina en las fábricas y centros de fundiciones, refinerías en donde allí mismo es reutilizada y recuperada completando el ciclo de reciclaje.
  • Industrial: Se refiere a los residuos de chatarra una vez que han sido elaborados los productos en donde se emplea el metal, por ejemplo los automóviles, barcos, latas y envases de acero, electrodomésticos maquinaria herramientas entre otros…
  • Caducado: Esto incluye aquellos productos que ya no se utilizan, por ejemplo vehículos convertidos en chatarra, en desuso, barcos encallados, residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, entre otros…

Todos estos rubros acumulan toneladas de chatarra y procede de diversos ámbitos como hemos mencionado anteriormente.

De hecho la principal chatarra reciclable es la que genera la industria automotriz la cual reutiliza materiales que por sí mismos no son biodegradables.

Sea chatarra con materiales de hierro, acero, o no, es reutilizable y reciclable y puede ser un elemento muy valioso, por consiguiente es considerada un gran negocio actualmente y lo mejor para todos es que se está implantando en todas partes del mundo.

¿Cómo se recicla?

Cuando los objetos elaborados ya no tienen razón para existir por su desuso, sus componentes como hierro y acero pueden ser nuevamente utilizados para reciclar, sin importar su calidad.

Grandes toneladas de estos metales son fundidos para dar inicio a una nueva fase que busca crear y encontrar un nuevo material útil.

Este es el objetivo del reciclaje, recuperar el material invertido para realizar un nuevo objeto o producto que tenga la utilidad  que el material anterior ya no podía cumplir.

De esta forma se presta una contribución importante al medio ambiente de forma tal que se reducen la cantidad de residuos que a la larga provocan daños al ecosistema.

Entre los procesos de reciclaje de metal se mencionan: clasificación de los metales, fragmentación, separación de metales, cizallado y embalado.

Estas prácticas permiten reducir el gasto energético, disminuir la explotación de los recursos naturales, además de minimizar la contaminación del agua, del suelo y del aire y si tomamos en cuenta el punto de vista económico el reciclaje de la chatarra, sobretodo la de vehículos permite evitar derrochar materia prima.

¿Para qué se recicla?

Los recursos naturales son limitados, de modo que se hace necesario el ahorro energético, y por supuesto la economización en todos los procesos de tratamiento y recuperación.

Por ello, es menester crear conciencia en los ciudadanos especialmente en los conductores y propietarios de vehículos, acerca de la importancia de que su chatarra con ruedas tenga el mejor destino: el reciclaje, con la intención profunda de valorar y promover el uso adecuado de los materiales, su recuperación y máximo aprovechamiento.

La chatarra resultante de automóviles en desuso es gestionada y administrada en depósitos de chatarra o deshuesaderos con servicio de auto reciclaje.

Ellos se encargan de recoger la chatarra férrica, en este caso el vehículo, a través de grandes grúas que posteriormente colocan en contenedores específicos y camiones portacontenedores dotados de grúas y medios para retirar estos materiales.

Las prensas móviles facilitan el transporte del vehículo a las instalaciones que luego pasa a ser parte de una clasificación, homogeneización, y tratamiento para su reciclaje.

En las plantas fragmentadoras se realiza un tratamiento exhaustivo del material, bajo estrictos controles sanitarios y radiológicos, de tal manera de separar materiales contaminantes y agentes tóxicos de la chatarra férrica.

El resto de los materiales que forman el vehículo como el latón, el plomo, el aluminio, el bronce o el cobre entre otros… son fundidos, especialmente el aluminio y el plomo, para extraer grandes piezas de aluminio puro y barras de plomo y demás aleaciones que posteriormente son solicitadas por grandes empresas de todo el mundo.

El acero es un metal magnífico para reciclar infinitas veces, porque no pierde ninguna de sus propiedades físicas durante el proceso de reciclaje.

Por lo que se puede reutilizar para un ilimitado nuevos objetos como la primera vez. La chatarra aporta el 40% del acero mundial.

Ahorrar una tonelada de acero implica el ahorro de 1100 kg de hierro, 630 kg de carbón y 55 kg de caliza.

El ambiente se ve favorecido con el reciclaje del acero en virtud de  que se reducen en un 58% las emisiones de dióxido de carbono con la reutilización de la chatarra férrica.